En 'EdP' Gorka Repáraz trata de mostrar los aspectos más relevantes del mundo de los porteros de fútbol. Con una perspectiva didáctica, se tratarán temas como la técnica, táctica, psicología y la metodología. Incluyendo aspectos tan visuales como videos, frases y fotos de los mejores porteros del mundo.

¿Qué fue de... Taffarel?

Artículo extraído de Fifa.com

El Milan se consagró campeón de Europa en 2003 en gran parte gracias a la soberbia actuación del arquero Dida en la tanda de penales. La seguridad de Julio Cesar bajo los tres palos fue una de las claves de los tres recientes scudettos del Inter italiano. Gomes viene de una brillante campaña con el PSV holandés que lo llevó a ser fichado por el Tottenham Hotspur inglés. La profusión de arqueros brasileños triunfando en Europa en los últimos años no deja que nos sorprendamos al ver que hasta jóvenes como Diego Alves (Almería) o Diego Cavalieri (Liverpool) despiertan interés en el Viejo Continente.

Uno hasta se olvida que, hasta hace algunos años, la situación parecía impensable. Durante décadas, al fútbol brasileño le acompañó una fama de originar tanto jugadores de talento como arqueros poco fiables. Hasta que surgió Cláudio André Taffarel. Entonces, la historia cambió para siempre...

El que fue el camisa 1 de la selección brasileña en tres ediciones consecutivas de la Copa Mundial de la FIFA rompió una barrera inimaginable al ser transferido al Parma en 1990. En una época en la que sólo se permitían tres jugadores extranjeros en cada equipo de Europa, que un club italiano dedicara una de esas plazas a un arquero -y para colmo brasileño- marcó el final de un paradigma. Apenas después del éxito de Taffarel en los estadios italianos, la mítica falibilidad de los porteros brasileños cayó por tierra y la puerta se abrió para sus conterráneos y compañeros de posición.

Del arco a los negocios

Hoy, a los 42 años, Taffarel goza merecidamente de su prestigio tanto en Brasil como en Italia, por lo que divide su tiempo en Porto Alegre y Parma. Y ha encontrado la manera de mantenerse ligado al mundo del fútbol, pero sin que para ello necesite dedicar incontables horas junto a un club como lo hizo durante tantos años: el ex arquero se ha unido al antiguo lateral derecho que fuera su compañero de vestuario en el Atlético Mineiro, Paulo Roberto, para abrir una empresa que representa la carrera de jugadores de fútbol. Sobre todo, jóvenes talentos.

"La verdad es que me enamoraba la idea de seguir en el fútbol, pero no tenía paciencia para ser entrenador. Cuando Paulo me presentó la idea por primera vez, yo analizaba la posibilidad de abrir un restaurante. No sabía si en Brasil o Italia. Aquello se quedó en mi cabeza y, al cabo de unos meses, en el abril de 2005, decidí que era una buena oportunidad", cuenta el ex del Internacional de Porto Alegre (1984-90), Parma (1990-93 e 2001-04), Reggiana (1993-94), Atlético Mineiro (1994-97) y Galatasaray (1998-01).

Hoy, la "Taffarel & Paulo Roberto" concentra sus atenciones en jóvenes valores de las canteras brasileñas, y hasta hoy tiene como su principal nombre a quien fuera su primer cliente: el delantero Fernandão, el ícono del Inter de Porto Alegre que resultó vital en los títulos de la Copa Libertadores y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en 2006, y que hace unos días anunció su transferencia al Al-Gharafa de Qatar.

Actitud inquebrantable

"El Taffarel empresario es el mismo que el Taffarel arquero", cuenta su socio Paulo Roberto. "Bajo los tres palos, buscaba no llamar la atención más de lo necesario y buscaba simplemente hacer su trabajo con claridad y honestidad. Cada día notamos más el interés de los jugadores en juntarse con nosotros. En parte porque la empresa lleva el nombre de un campeón del mundo, pero además porque esa manera honesta de trabajar genera frutos", completa Paulo Roberto.

Como uno de los grandes responsables del título brasileño en la Copa Mundial de la FIFA en 1994, idolatrado también en Italia y Turquía -donde impulsó el Galatasaray rumbo a la inédita conquista de la Copa de la UEFA 2000-, Claudio André Taffarel definitivamente hizo su parte para abrir las puertas del mundo a los arqueros brasileños. Ahora, con la misma discreción que lo consagró en la cancha, le toca ayudar a hacer lo mismo para jóvenes talentosos a camino del éxito. Un camino que él, como pocos, conoce del principio al fin.


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