En 'EdP' Gorka Repáraz trata de mostrar los aspectos más relevantes del mundo de los porteros de fútbol. Con una perspectiva didáctica, se tratarán temas como la técnica, táctica, psicología y la metodología. Incluyendo aspectos tan visuales como videos, frases y fotos de los mejores porteros del mundo.

Google
 
Mostrando entradas con la etiqueta Metodología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Metodología. Mostrar todas las entradas

Artículos interesantes Revista 'El Entrenador Español'


REVISTA 85:

  • La utilidad de las hojas de observación en el portero de fútbol (pÁG. 34). Por Pilar Sainz de Baranda Andújar.



REVISTA 87:


  • El entrenamiento del portero de fútbol en el proceso evolutivo (Pág. 18). Por Isidre Ramón Madir.

  • El entrenamiento de porteros en equipos modestos (Pág. 34). Por Helenio Lucas Fernández Parrado.



REVISTA 91:


  • El desarrollo de las cualidades físicas del portero de fútbol (Pág. 22). Por Isidre Ramon Madir.

Cómo NO se debe entrenar

En los artículos anteriores, se suelen dar claves para entrenamientos, situaciones, reacciones, frases para reflexionar, pero todavía no hemos hablado sobre cómo NO se debe entrenar.

Hoy en día todavía podemos ver entrenamientos de porteros que con el transcurso de los años no han variado. Y eso que las reglas y el futbol, en general, si lo han hecho.

Para que un entrenamiento sea adecuado, deberá estar enmarcado dentro de un plan semanal, el cual irá dentro de uno mensual, que puede ir dentro de uno trimestral y así continuar hasta completar ciclos de aprendizaje que abarquen años.

De esa manera daremos un sentido lógico al aprendizaje, y lo que es más importante, se trazará un camino con una meta.

Por otra parte, y centrándonos más en el entrenamiento diario, deberemos fijar unos objetivos metodológicos (en este libro podeis encontrar una guía sin precedentes) que marcarán el ritmo, intensidad y demás pautas para un entrenamiento en condiciones.

Los aspectos más importantes a tratar es intentar que el portero permanezca el menor tiempo posible parado, para ello podremos realizar trabajos en modo de rueda, en la que los porteros irán pasando por estaciones en las que compenetrándose entre ellas realicen un ejercicio. Veamos el video.



¿Tus entrenamientos se parecen a este?

Es importante que en el entreno no se formen colas, y que el portero haga varias acciones. Siempre podemos partir de ejercicios analíticos, que irán desarrollándose hasta desembocar en un ejercicio lo más parecido a una situación real de competición. Por ejemplo:

  • Ejercicio de batida lateral
  • Ej. de batida lateral con desplazamiento
  • Ej. con desplazamiento de recitificación de bisectriz ante cambio de posición de balón, batida lateral, desplazamiento y acción ofensiva.
  • Ej. con batida lateral desplazamiento de recitificación de bisectriz ante cambio de posición de balón, batida lateral, desplazamiento y acción ofensiva con apoyo y cambio de banda.
De esta manera el portero comienza a leer el juego y a darle sentido, más adelante podremos introducir más variables para mayor complejidad, para que entre en juego la toma de decisiones.

Con todo esto quiero decir que es recomendable pensar y meditar el trabajo a realizar para que poco a poco desarrollemos unos entrenamientos más didácticos, entretenidos, con mayor contenido y mayor progresión.

Valoración de porteros en competición

Parte de la labor de un entrenador de porteros puede ser la captación de nuevos talentos.

Digo puede ya que dependiendo del club en el que trabajemos esa labor estará encomendada a uno u otro. Por ello, si vamos a desarrollar esa labor, deberemos plantearnos un proceso de captación.

Los pasos pueden ser variados y con un orden alterado según la situación en la que nos encontremos. Puede que la situación que se nos presente sea el fichaje de un portero y tengamos que suplirlo, en estos casos es muy recomendable tener un listado de posibles sustitutos tanto dentro del club como posibles fichajes.

Pero independientemente de la situación específica debemos plantearnos el proceso de visualización de nuevos porteros y su valoración.

Para ello, debemos seguir estos pasos y definirlos lo mejor posible:

  1. Definición del objetivo
  2. Definición de la metodología a aplicar
  3. Definición de valores a observar
  4. Conclusión
Definición del objetivo.
Este primer paso será el más importante, ya que será la variable de la que dependan los siguientes pasos. Por ejemplo podemos plantearnos la captación o la valoración de nuevos porteros. En esta ocasión tratamos de valorar nuevos porteros.

Podemos especificar más el objetivo, determinando la categoría del portero, fecha límite de la decisión, o simplemente un rastreo continuado en el tiempo para captar información sobre porteros.

Definición de la metodología a aplicar.
La metodología es la forma en la que vamos a llevar a cabo esa valoración. Podemos hacerlo con un soporte informático (PDA, Portatil, Cámara etc.), mixto (informática y apuntes manuales) o manual. El más recomendable es el mixto, ya que nos dará la posibilidad de ordenar bien los datos y convertirlos en información.

Por ejemplo podemos plantearnos una metodología mixta, en la que anotemos en una plantilla los valores y posteriormente la pasemos de nuevo a un soporte informático para la valoración final.

Definición de valores a observar.
Esta parte es de gran importancia. Por la experiencia que tengo en un gran porcentaje de veces las variables que se toman están mal o se determina una forma de medición errónea. Por ejemplo la visión de juego no es puntuable por palitos, es decir, es muy difícil medirla en cuantas veces ha tenido una buena visión de juego para poder obtener un porcentaje. Sino que se pondrá una valoración final.

Esta parte suele estar muy sujeta a aspectos subjetivos del observador y a modificaciones con el fin de lograr una buena plantilla.

Lo más importante es poner las variables que van a determinar si el portero tiene buenas condiciones para mejorar lo presente y que el observador pueda puntuar cada variable de la manera más fiel posible.

Conclusión.
De nada sirve todo el proceso si no nos lleva a una conclusión final. Esta puede ser la de desestimar el portero, hacerle un seguimiento o marcarlo como apto.

Artículo interesante



TÍTULO: Metodología de enseñanza del fútbol y su aplicación al portero

AUTOR:
Raúl Moreno López

Enlace: ir al artículo

El calentamiento (II)

El calentamiento pre-partido, como se comentó en la I parte del árticulo, no debe causar fatiga en el portero y debe preparar su mente (motivación) a la vez que su sistema nervioso y físico.

1º Fase:

El portero deberá comenzar con ejercicios que hagan mover los músculos principales. Actividades como correr (trote). Y deberá comenzar a traspirar.

Deberá estirar los músculos que intervendrán en las acciones del partido, al menos 10'' cada paquete muscular.

2ª Fase:

Deberá combinar acciones aeróbicas con ejercicios que trabajen las articulaciones de manera progresiva. Es decir, un trote o caminar rápido con ejericios como levantar las rodillas, carrera lateral, movimiento de articulaciones de brazos, apertura de adductores, pequeños cambios de ritmo.

Está fase será la anterior al contacto con el balón por lo que se deberán realizar ejercicios de manera progresiva, de menos explosivos y aeróbicos, a más explosivos y anaeróbicos.

3ª Fase:

En esta fase el portero toma contacto con el esférico: conducción del balón, botes, circulación del balón alrededor de la cintura, realizar ochos con el balón entre las piernas mientras camina, torsión de cintura con el balón entre otros pueden ser ejericios muy indicados.

Finalizará esta fase con ejericios analíticos de portería: batidas inferiores, aéreas frontales/ diagonales, anticipaciones.

4ª Fase:

Estos ejercicios son más complejos y con aspectos más decisionales, tácticos y combinatorios. Muy similares a los que se encontrará en la competición.

Por ejemplo, agarre-blocaje aéreo con aspectos tácticos (lejanía, ángulo) con posterior desplazamiento para buscar compañero libre. Un movimiento del delantero poseedor del balón (rectificación del aspecto táctico del portero) con pase a compañero, 1x1 y posterior apertura a banda.


Aspectos generales:

  • El portero debe realizar los ejercicios con intervalos de recuperación entre ellos y con pocas repeticiones, para no fatigarse, ya que las acciones del portero son anaeróbicas alácticas que tiene como fuente de energía el ATP de los músculos.
  • Como se explicó en el artículo anterior los ejercicios serán consensuados con el portero, para escoger los que más seguridad dan al portero (aspecto motivacional).

Seguimiento y análisis de la competición


Una de las facetas del entrenador de porteros debe ser el análisis de la competición de los porteros que entrena y de los candidatos a incorporarse al club en el que entrena.


Para ello veamos los diferentes elementos:

1. Definición del objetivo:

Primeramente se debe establecer un objetivo. Pueden ser varios, entre otros:
  • Analizar y evaluar nuevos porteros.
  • Evaluación de los porteros.
  • Acciones que más se realizan.

2. Metodología:

Lo importante una vez descrito el objetivo es concretar qué metodología vamos a seguir y con qué soporte.

La metodología más común es la visualización de partidos y anotación en una plantilla que confeccionemos.

Esa plantilla es la base sobre la que se va a fundamentar el posterior análisis por lo que se debe configurar detallada y pausadamente tras varias reflexiones y versiones.

En la plantilla se deberán incluir los siguientes aspectos fundamentales:
  • Fecha
  • Categoría
  • Jornada
  • Equipo local y visitante
  • ...

Además, según el objetivo marcado se deberá configurar una parte en la plantilla que analizará las diferentes acciones del portero o porteros.

Consejos para el análisis de las acciones con el fin de su buen uso en un soporte informático y obtener información:
  • Segmentar el campo en parcelas para poder asignarles un valor.
  • Codificar las respuestas. Por ejemplo: balón agarrado= 1, balón agarrado y blocado= 2,..., pase con el interior de la pierna derecha al compañero= 5.
  • Para describir la acción usar respuestas de tipo 'radio' o respuesta cerrada, es decir, no poner un campo en blanco sino opciones para poner una aspa en el cuadrado que la acompañe.

3. Soporte

Son muy útiles las bases de datos (base de openoffice, access de microsoft etc.) y dan muy buen resultado pudiendo almacenar datos dándole un significado muy interesante.

Pero lo recomendable es el uso de una hoja de cálculo, que es muy buena en el manejo de números (codificación) y sencilla de crear. No así como las bases de datos que llevan tiempopara crearlas.

También se podrían utilizar paquetes estadísticos como el SPSS pero no merece la pena.


Si deseas más información, por favor escribe un comentario con tu dirección de e-mail y te lo contestaré con la mayor brevedad.

Video: Filosofía del Ajax

El calentamiento (I)

El calentamiento es la fase preparatoria a la actividad física que el portero va a desarrollar a posteriori y que se hará aumentando progresivamente el ritmo y dificultad de ejercicios. Debemos diferenciar dos tipos de calentamientos: el anterior al entrenamiento y el preparatorio del partido.

1. Calentamiento para entrenar.

Este debe contemplar aspectos generales. Se pueden utilizar juegos que servirán para poner en funcionamiento el cuerpo y, en general será más largo que el del partido. Debe tener un componente de desgaste físico.

2. Calentamiento pre-partido.

Este no deberá desgastar al jugador, por lo que deberá tener momentos cortos de descanso. No será muy largo y se concentrará en preparar las articulaciones, paquetes musculares principales y psicológicamente al portero.

Deberá aglutinar una resumen de acciones que el portero realizará durante el partido. Y, como no, consistirá en hacer los ejercicios que el portero más desee, a convenir con el entrenador de porteros.

En la parte II se describirá más detalladamente el patrón de calentamiento a seguir.

Aprendizaje activo

En la mayoría de los casos los entrenamientos suelen regirse por tareas rutinarias que el portero realiza con una mecánica, más bien robótica.

Por tanto, se debe evitar el embotamiento y la falta de reflexión por parte del portero. Para ello existen varias técnicas. Pero antes de ponerlas en práctica el entrenador/ profesor deberá tomar conciencia de la situación y organizar su nuevo método de entrenamiento. Eso si, las técnicas de aprendizaje activo deben ser complementarias al ejercicio, nunca suplementarias. Esto significa que se deberá mantener un buen ritmo de entrenamiento y atención por parte de los porteros.

Entre esas técnicas tenemos la del feedback reflexivo (Ortega, Llopis, Sainz de Baranda 2006) y los artículos de reflexión.

El primero, como bien se explica en el libro Metodología global para el entrenamiento del portero, consiste en lanzar preguntas puntuales al portero para que éste, tras una breve reflexión conteste de manera consciente.

El segundo de los métodos lo emprendí en mi segundo año como entrenador de porteros. Consiste en enviar un artículo de lectura ligera y reflexiva. Bien puede tener que ver con el entrenamiento realizado o con alguna cuestión difícil de entrenar, como el aspecto psicológico. Esta lectura será comentada en el calentamiento de la siguiente sesión de entrenamiento. Un momento óptimo puede ser mientras se estira, así sería una tarea complementaria y no sustitutiva.

Es recomendable que al final del entrenamiento se haga una breve síntesis de lo realizado durante la sesión, lanzando preguntas y recordando detalles significativos.

Evolución en el entrenamiento del portero (por Luis Llopis)

El Fútbol como actividad cognitiva, debe pretender el desarrollo de la percepción y decisión, pero después el jugador ha de ejecutar. Para hacerlo bien, necesita la técnica, pero no la técnica descontextualizada.

Para elegir correctamente la técnica y hacerlo dentro de un espacio y un tiempo adecuados, esta debe ser enseñada en el juego (Lillo, 2000), de modo que el jugador la utilice sabiendo el porqué y para qué. Nos estamos refiriendo a la capacidad o estructura coordinativa de este deporte, la cual debe desarrollarse en constante coordinación con la estructura condicional necesaria y sobre todo con la estructura cognitiva o perceptiva y decisional (Seirulo, 1999).

Esta concepción del entrenamiento tiene como punto de partida una idea del fútbol considerada como un juego, en el cual los problemas fundamentales planteados a los jugadores son, por una parte la adaptación de sus conductas a una relación de oposición (jugar contra adversarios), y por otra la adaptación de sus conductas a una relación de colaboración (jugar con los compañeros) (Mombaerts, 1998).

Desde esta definición adquiere valor todo lo relativo a la interpretación del juego, la llamada inteligencia de juego. Es decir, en la mayoría de situaciones de un partido el portero debe percibir lo que ocurre a su alrededor para decidir la mejor solución y ejecutarla con éxito. Cuanto más inteligente sea el comportamiento de juego más alto será el rendimiento del portero en el ámbito táctico. El guardameta aprende en la competición por la confrontación activa y exploratoria con el entorno.

Desarrollar la inteligencia de juego, saber leer el juego significa que el portero percibe todas las posibilidades de juego que existen alrededor suyo. Esto supone a su vez, que este jugador haya aprendido a pensar colectivamente

Ahora bien, para que la comunicación y, en definitiva, las relaciones que se establezcan entre compañeros y contra los contrarios, favorezcan la labor de conjunción de equipo y se desarrollen en su mayor grado, es necesario que las situaciones de entrenamiento faciliten una serie de respuestas a problemas dados en el juego, que permitan su mas rápida interpretación cuando dichos estímulos aparezcan o se den en la competición.

Se hace tan necesario como obvio, destacar la importancia del entorno de enseñanza- entrenamiento . Un entorno futbolístico no próximo al juego, a menudo también conduce a resultados de juegos irreales.
En consecuencia, para el aprendizaje del comportamiento del juego se ha de establecer la relación hacia el entorno real de un futbolista (compañeros y adversarios, porterías, etc.).

Tras todo lo hasta ahora comentado, llegamos a la conclusión de que el comportamiento de juego del portero sólo se puede entender de forma global, en el cual los factores técnicos, tácticos, físicos y psíquicos aparecen con características diferentes pero siempre juntos y que por lo tanto también se han de entrenar en sus manifestaciones globales.

De ahí que la nueva didáctica del juego del portero se base en las situaciones simplificadas de juego, a través de pequeños juegos reglamentados que estan muy próximos a la realidad del juego, pero sin llegar a suprimir los ejercicios y tareas cerradas de la metodologí analítica o los juegos y tareas abiertas de la metodología mixta.

Pero ¿cómo combinamos ambos métodos?


1.PROGRESIÓN PARA LA MEJORA EN EL ENTRENAMIENTO DEL PORTERO DE FÚTBOL.

Para mejorar los objetivos y contenidos técnico-tácticos en las sesiones de entrenamiento se establece una progresión de cuatro fases que utiliza una metodología global como fundamento de su enseñanza, pero sin renunciar a la metodología analítica y mixta como un complemento ideal:


A continuación se analizarán cada una de estas fases y las formas didácticas que las conforman para ver un análisis más detallado de la progresión a seguir para la programación de las sesiones de entrenamiento.

1.1. FORMAS DIDÁCTICAS EMPLEADAS.

Como hemos visto en la figura 1, cada una de las fases de la progresión están dotadas de unas formas didácticas que simplifican las situaciones de juego que se dan en la competición real: situaciones simplificadas, situaciones con toma de decisión, situaciones próximas a la realidad del juego.

Pero ¿qué metodologías y que tipo de ejercicios y tareas utilizan cada una de estas formas didácticas? Veámoslo en la siguiente figura:

Esta es una progresión que va de las situaciones más simplificadas que podamos diseñar (método analítico), pasando por un estadío intermedio de situaciones un poco más complejas que las anteriores (método mixto), hasta llegar a situaciones de juego que son muy parecidas a la realidad de las acciones que se llevan a cabo en un partido de fútbol (método global).

1.2. Evaluación inicial: análisis de la competición o de la situación de juego diseñada.

Para programar las sesiones de entrenamiento, el punto de referencia debe ser la competición o una situación de juego diseñada específicamente para evaluar un determinado objetivo o contenido. El entrenador ha de observar y valorar el nivel de juego mostrado por el portero que está en observación, diferenciando los aspectos técnicos, tácticos, físicos y psicológicos.

Para poder realizar esta valoración, el entrenador se ha de fabricar una hoja de observación en la que quede registrado el nivel de juego desempeñado por el portero.

Una vez se ha realizado la observación, aquella acción o cualidad que se manifieste de forma incorrecta durante el juego, se extraerá de la competición para trabajarla durante el entrenamiento con situaciones de juego más simplificadas.

De esta manera se siguen estos pasos:

Identificar el nivel de las carencias tecnico-tacticas ,durante la competición, del objetivo de trabajo previsto.
Identificar el nivel:
- Nivel muy bueno: hay que cambiar el objetivo programado.
- Correcto.
- Incorrecto.
- No se manifiesta.

Para estas tres opciones, hay que desarrollar el objetivo programado con la progresión que proponemos.

1.3. Las Situaciones simplificadas (metodología analítica: ejercicios y tareas cerradas)

Los ejercicios y tareas cerradas conforman la segunda escala en la progresión que establece la programación de las sesiones de entrenamiento. Este tipo de ejercicios responden claramente a una metodología analítica, que se manifiesta como un complemento ideal muy efectivo cuando el método global no es suficiente para lograr las mejoras oportunas.

Estos ejercicios se desarrollarán durante las sesiones del entrenamiento del portero, como automatización del gesto técnico. Se trata de una actividad realizada con o sin balón en la que no existe ningún tipo de oposición, y que plantea de forma más simple el aspecto del juego que se pretende mejorar.

Su utilización ha de estar motivada por la siguiente razón:

a) Corregir las deficiencias que se manifiestan en situaciones de juego muy simples (por lo que no mejoran a través del juego).

Como vemos, en estas situaciones simplificadas se puede hacer especial hincapié en el mecanismo de ejecución del portero (la técnica específica del portero de fútbol), dejando un poco al margen los mecanismos más propios de metodologías globales como son el mecanismo perceptivo y decisional.

1.4. Situaciones con toma de decisión (metodología mixta: ejercicios y tareas abiertas, juegos y situaciones de juego).

Las situaciones con toma de decisión conforman la tercera escala en la progresión que establece la programación de las sesiones de entrenamiento. Este tipo de ejercicios, tareas abiertas o juegos pueden responder a una metodología global o mixta.

Se tratan de situaciones de juego con presencia de balón que intenta plantear de forma más simple el aspecto de la competición que se pretende mejorar.
En ellos participan al menos dos equipos (aunque sólo sean 2 porteros enfrentándose). El juego se desarrolla de forma discontinua estando establecidos el principio y el fin del juego. Con todo esto se consigue dos cosas:
a) Se consigue simplificar la situación de juego, respecto de la competición real, utilizando el mínimo grado de oposición.
b) Se consigue presentar de forma reiterada y específica, mediante el juego discontinuo, el objetivo a desarrollar.


1.5. Situaciones próximas a la realidad del juego (Metodología global: situaciones de juego).

Són situaciones de juego con balón en el que se manifiestan situaciones similares a las del propio partido de competición, en el que participan dos equipos con un mínimo de dos jugadores cada uno, y en el que se pretende marcar más goles que el equipo contrario.

Para diseñar una situación próxima a la realidad del juego debemos tener en cuenta factores tan importantes como la edad de los jugadores y porteros, el nivel que presentan, los objetivos de la etapa en que se encuentran, o el nivel específico respecto al objetivo de trabajo escogido. Según estos factores se pueden diseñar situaciones con distintos niveles de dificultad:

El portero experimenta a través de estas situaciones un proceso de aprendizaje que le aporta los siguientes beneficios:

a) Un conocimiento teórico y práctico del juego.
b) Una valoración de las acciones realizadas durante el juego: éxito o fracaso obtenidos.
c) Una rectificación y perfeccionamiento de las acciones al realizar nuevamente el juego.


Para completar el análisis de estas situaciones de juego podemos observar la figura 4, en la que se insiste en las ventajas que aporta el uso de estas situaciones:


EJERCICIO MIXTO


EJERCICIO ANALITICO

REDUCCIÓN DEL ÁNGULO DE TIRO MEDIANTE DESPLAZAMIENTO

DESPLAZAMIENTO Y ESTIRADA EN DIAGONAL, HACIA EL BALON, EN LA SALIDA A LOS PIES DEL POSEEDOR DEL BALON QUE ENCARA EN CONDUCCIÓN CON EL BALON CONTROLADO.







El tiempo de los ejercicios

Los ejercicios que se utilizan para entrenar los porteros, según su objetivo, serán más o menos duraderos. Pero teniendo en cuenta la naturalidad de las acciones del portero en la competición (anaeróbico), éstos deberán ser explosivos y con periodos de descanso relativo.

Si lo que se pretende es un desgaste físico del portero se tenderán ha planificar ejericicios más largos y menos intensos.

Por ello, el calentamiento es un momento clave para el portero para preparar su cuerpo para los ulteriores ejercicios, así como la vuelta a la calma (posterior a la parte principal del entrenamiento).

No es recomendable que el portero realice más de 4-5 repeticiones del mismo ejercicio (de cada lado) ya que puede acarrear problemas físicos además de una pérdida de interés. Se podrán hacer ejercicios parecidos, intentado siempre plantear situaciones diferentes, más abiertas o cerradas, para que el portero además del aspecto físico-técnico-táctico, pueda plantearse retos decisionales.

El Penalty II

¿Son los lanzamientos de penaltis cosa del azar? Según lo expuesto en el artículo que se publicó en esta página (El Penalty I) y lo que se va a exponer a continuación en este artículo la respuesta es no.

De los 15 penaltis analizados durante el transcurso de los partidos correspondientes a las jornadas 19, 20, 21 y 22 (*) de la LFP se obtienen los siguientes resultados:

- 10 penaltis son lanzados con la pierna derecha y dirigidos a la derecha del portero (76,92%)

- 3 penaltis son lanzados con la pierna derecha y dirigidos a la izquierda del portero (23,08%)

- 2 penaltis son lanzados con la pierna izquierda y dirigidos a la izquierda del portero (100,00%)

Comparación con los resultados del análisis de 'El Penalty I':

- Gran similitud en los correspondientes a los lanzados con la pierna derecha.
- De los lanzados con la izquierda no se puede obtener una buena conclusión ya que existen pocos lanzamientos, por tanto poco significativos.

Conclusiones:

- Podemos decir que la probabilidad de que un jugador diestro lance el penalty al lado derecho del portero es mayor que la del mero azar (76,92% > 50%).

- Los jugadores zurdos no han podido ser analizados con profundidad debido a la escasez de elementos. Si tuviesemos que obtener una conclusión podríamos decir que éstos son más tendentes a lanzarlo en paralelo, es decir a la izquierda del portero.

- Si observamos los lanzamientos observando la carrera y teniendo en cuenta estas estadísticas podemos decir que la probabilidad de acierto del portero se eleva considerablemente.


(*)Visionado de los partidos de las jornadas 19, 20, 21 y 22 realizado en El País.com

El Penalty I

Es una situación vinculada, de una manera simplista, al factor suerte o aleatorio, pero ¿es realmente así?. Yo, y muchos otros preparadores de porteros, decimos que no.

Hay muchos estudios que revelan que existen probabilidades de acierto por parte del portero en la pena máxima. ¿Pero cómo puedo saber como va a ser el lanzamiento? La técnica que se utiliza para el análisis a priori se basa en unos preíndices (muy utilizados en varios deportes, entre ellos en voleibol). Los preíndices (Sainz de Baranda y Cols., 2005, pag. 174), a pesar de no aparecer en la RAE, son las variables dependientes e independientes que preceden a la ejecución de la acción, el lanzamiento de penalti, en esta ocasión.


Por tanto, fijándonos en esos preíndices la probabilidad de éxito en el penalti aumenta de manera considerable.

En este artículo estudiaremos el primer preíndice, en orden cronológico, desde que el jugador coloca el balón hasta que lo golpea:

LA CARRERA: se refiere a la carrera que realiza el rival para lanzar el penalti. Si la carrera es frontal existe una gran probabilidad de un golpeo al lado contrario de la pierna que golpea el balón, o bien al centro de la portería. Si la carrera es diagonal, lo más probable es que el balón se dirija al lado de la pierna que lanza.

Estudios realizados por Raya y Navarro en 1990 sobre el Mundial de México 86, que lo he podido leer en el libro Metodología global para el entrenamiento del portero de fútbol muestran los siguientes datos:

De los 12 penaltis analizados durante el transcurso de los partidos obtienen los siguientes resultados:

- 7 penaltis son lanzados con la pierna derecha y dirigidos a la derecha del portero (77,7%)

- 2 penaltis son lanzados con la pierna derecha y dirigidos a la izquierda del portero (22,2%)

- 1 penalti es lanzado con la pierna izquierda y dirigido a la derecha del portero (33,3%)

- 2 penaltis son lanzados con la pierna izquierda y dirigidos a la izquierda del portero (66,6%)

De los 27 penaltis analizados después del tiempo de prórroga obtienen los siguientes resultados:

- 17 penaltis son lanzados con la pierna derecha y dirigidos a la derecha del portero (80,9%)

- 4 penaltis son lanzados con la pierna derecha y dirigidos a la izquierda del portero (19,04%)

- 4 penalti es lanzado con la pierna izquierda y dirigido a la derecha del portero (66,6%)

- 2 penaltis son lanzados con la pierna izquierda y dirigidos a la izquierda del portero (33,3%)



Por tanto, podemos obtener varias conclusiones, que los jugadores tienden en gran medida a lanzar al lado contrario de la pierna con la que golpean. Y que si la carrera se realiza de forma diagonal, el disparo es muy probable que se realice en paralelo, es decir, al lado de la pierna. En cambio si la carrera es frontal, es muy probable que el disparo sea o recto o al lado contrario de la pierna que dispara.


Fuentes:

- Libro Metodología global para el entrenamiento del portero de fútbol

- Tesis doctoral Efectos de la aplicación de un sistema automatizado de proyección de preíndices en la mejora de la efectividad de la acción del bloqueo en voleibol

- Artículo Valoración del comportamiento motor y preíndices de movimiento
del portero de fútbol durante el lanzamiento de penalti


Elementos para combinar en el diseño de tareas

Con el fin de elaborar ejercicios, a continuación se expone en un gráfico las variables que configurarán cada ejercicio:
Fuente:

- Libro "Metodología global para el entrenamiento del portero de fútbol" (pag. 85)

Excel

Este post va dirigido a los entrenadores que no saben qué soporte utilizar para elaborar sus entrenamientos.

Yo utilizo Excel, es una herramienta que soporta muy bien las imágenes, el texto de forma básica y dispones de sitio de sobra para poder trabajar.

En concreto, utilizo Excel con un fondo blanco, para poder ver mejor los gráficos. Utilizo las pestañas del pie de página para escribir la fecha del entrenamiento.

Para poder utilizar bien las imágenes, prediseño unos gestos de porteros, porterías, conos y balones y los guardo en una hoja excel. Esta hoja excel la utilizo en paralelo con la descrita en el párrafo anterior. Así las imágenes se puede copiar y pegar de una a otra sin tener que perder tiempo yendo a Insertar -> Imágenes ->... Mira la imagen 1.

Imagen 1

Como ves en la imagen, tenemos un cuadro en blanco, y a su derecha la tabla que vamos a utilizar para copiar la imagen.

Yo en este caso, he hecho un menú, con vínculos. Esto se debe a que manejar muchas imágenes en un espacio tan pequeño resulta un poco engorroso. Para eso he hecho un menú en el que dependiendo lo que quiera, pincho y me lleva a otra pestaña en la que se encuentra lo que buscaba. Para volver al menú, en esas pestañas de destino he puesto unas que vuelven al origen con la palabra menú.

Vamos a ver ahora un ejemplo de aplicación en la imagen 2.

Imagen 2

Como ves en la imagen 2 las imágenes de los porteros ya han sido pegadas, a la vez que el campo y los conos.

Todos estos objetos han sido prediseñados, por lo que no tenemos que perder tiempo a la hora de elaborar el entrenamiento haciendo dibujitos.

Es importante tener a mano la barra 'Dibujo' debajo de las tablas, para echar mano de ella y así poder reflejar los desplazamientos tanto del portero como del balón o demás participantes en el ejercicio.

De esta manera, tendrás todos los ejericicios bien almacenados y podrás ver los entrenamientos anteriores para recordar lo que hiciste.

Para imprimir las hojas de entrenamiento, sólo tienes que ir a Archivo -> Configurar página y una vez visto si todo cuadra para la impresión, imprimirlo.


Metodología global para el entrenamiento del portero en el futbol base

1. Introducción

La elección del puesto del portero va a ser clave a la hora de confeccionar un equipo, y más aun si nos centramos en el fútbol de alto nivel (Sainz de Baranda, 2002). La seguridad y confianza que tenga el equipo en él será de gran importancia, ya que su actuación puede influir de manera significativa en el juego del equipo.

Sin embargo, hoy en día la cantidad y calidad de los entrenamientos llevados a cabo para la preparación técnica, táctica, física, etc, de los jugadores y en especial del portero, está lejos de ser la apropiada. Por ello, como indica Castellano en su Tesis Doctoral (2000), las aportaciones de rigor y objetividad deberían incrementarse, ya que sólo una descripción detallada y pertinente de la acción del juego puede formar la base y el sustento de los entrenamientos y por tanto de un mayor rendimiento del jugador en competición.

Por lo tanto, el análisis de la acción y participación del portero en competición aportará las claves para plantear tareas que aseguren un trabajo donde se desarrollen situaciones lo más parecidas a la lógica interna del fútbol (Sainz de Baranda y Ortega, 2002).

Para establecer la lógica interna del fútbol, Bayer (1986) y Hernández Moreno y colaboradores (1987-2001) identifica y caracteriza seis vertientes esenciales que la definen: el reglamento, el espacio de juego, las acciones técnicas, la comunicación motora, el tiempo y la táctica-estrategia; las cuales, se deberán conocer y analizar en profundidad para desarrollar el juego del rol del portero, y con los resultados plantear tareas que puedan ser utilizadas en los entrenamientos.

2. Principios metodológicos

La manipulación de las seis variables señaladas anteriormente, permitirá al entrenador adaptar la lógica interna del fútbol a las características del joven deportista, el cual, en ningún caso, debe tratarse como un adulto en pequeño (Delgado, 1995); en este sentido, para Fradua y Pintor (1995) es necesario considerar que:

- Los rasgos psicológicos del joven deportista están en proceso de evolución, sin mostrar aún las futuras características de su personalidad, y por tanto sin consolidar.

- Las capacidades físicas, de igual manera se encuentran sin desarrollar y sin el adecuado equilibrio en su nivel de evolución.


- Existen diferencias intrínsecas en cada edad y, con ello, la existencia de diferentes intereses y necesidades.

Por ello, en la iniciación deportiva, que comienza en el instante en el que el jugador toma contacto por primera vez con el deporte, se deben respetar una serie de principios pedagógicos, didácticos, psicológicos y metodológicos que garanticen un proceso de formación integral de los niños, que en numerosas ocasiones, pasan desapercibidos, simplemente porque el entrenador tiene en mente un único objetivo: "GANAR" (Seybold, 1976; Sánchez, 1986; Pila, 1988; Piéron 1989; Delgado 1990, 1995; Blázquez,1995; Cruz y col 1996; Fraile, 1997; Gutiérrez,1998; Cárdenas, 1999; Águila, 2000; Feu, 2001 y Lozano, 2001)

De todos ellos, es necesario destacar el principio de totalidad, el principio de máxima participación y el principio de satisfacción deportiva (Ortega y cols., 2002 y Ortega y Sainz de Baranda, 2002), enmarcados en un contexto educativo basado en el aprendizaje reflexivo, significativo y constructivista.


Figura1. Principios generales a tener en cuenta en el proceso de entrenamiento deportivo.


I.) Principio de Totalidad

La eficacia deportiva va a estar condicionada por un conjunto de capacidades individuales que permiten:

I.1. Regular la conducta motora a través de mecanismos que tratan a la información en diferentes fases (Antón y cols. 1989 y Oña, 1994):

- Percibir: los diferentes estímulos existentes dentro del contexto del juego deportivo. Feu (2001) señala que las circunstancias en las que se desarrolla la actividad deportiva de cooperación-oposición, cambian de forma continua e imprevisible presentando dificultades a nivel perceptivo, condicionando éstas el resultado de la ejecución. Del mismo modo éste autor expone que "es aconsejable que los contenidos técnico-tácticos a desarrollar se aborden priorizando su trabajo sobre las aspectos perceptivos y de toma de decisión" (p.3).

- Toma de decisiones: En segundo lugar, tras las interpretaciones de la percepción, el jugador tiene que producir una solución mental, ante el problema planteado.

- Fase de ejecución: La ejecución de un determinado gesto motriz conlleva dos aspectos determinantes, por un lado el componente de la habilidad motora, y por el otro el nivel de exigencia cuantitativa (Castejón, 1995), ambos necesarios para una correcta ejecución.

I.2. Soportar cargas físicas (preparación física).

I.3. Soportar cargas psicológicas (entrenamiento de la capacidad psicológica del deportista).

I.4. Mejorar los conocimientos teóricos del deporte o actividad física practicada (entrenamiento teórico).

I.5. Mejora biológica, a través de la formación de hábitos higiénicos saludables (alimentación, hidratación, higiene postural, etc...).

Aunque todos estos factores, deberán trabajarse de manera simultanea, Pintor (1997), Cárdenas (1999), Giménez y Sáenz-López (1999), Conde y Delgado, (2000), Feu (2001) y Ortega y Sainz de Baranda, (2002) señalan la necesidad de hacer hincapié en la mejora de la capacidad de percepción y toma de decisión, debido al carácter cambiante de los deportes colectivos de oposición-colaboración.

Para ello, se deben plantear sesiones con un gran volumen de tareas en las que la mejora de los procesos de percepción y toma de decisión estén presentes y sean protagonistas, con una presencia de gran cantidad de estímulos, principalmente estímulos semejantes a los de la propia competición, sin olvidar la necesidad de integrar la formación biológica, teórica, psicológica y física dentro de las sesiones.

Desde el punto de vista del puesto específico del portero, el objetivo final del proceso de enseñanza aprendizaje, será la consecución de una correcta ejecución de cada gesto, y conseguir una automatización del mismo, ya que el tiempo de reacción que tendrá para decidir la acción a realizar será mínimo. Sin embargo, no se debe olvidar que la eficacia del portero vendrá determinado por:



- Calidad en el análisis y percepción de las situaciones del juego a resolver.


- Calidad de la toma de decisiones (pensamiento táctico).

- Calidad a la hora de seleccionar la acción física a realizar antes del gesto técnico (desplazamientos, saltos y caídas).


- Calidad en la ejecución de la acción técnica.


- Calidad en el dominio de diversas variables psicológicas (ansiedad, autoeficacia, etc...)


- Calidad en el conocimiento teórico del juego.


- Calidad en el entrenamiento biológico


II.) Principio de máxima participación

En este sentido, Piéron (1989) enfatiza la necesidad de un amplio tiempo de actividad para lograr mayores progresos en los alumnos, pero de igual forma, señala que no por estar más tiempo dedicado a aprender una determinada actividad motriz, se conseguirá realizarla mejor, sino que, será necesario realizarla con unos determinados niveles de calidad.

El aprendizaje motor es el resultado de un conjunto de experiencias vividas que son insustituibles y que justifican que en las primeras etapas, una de las mayores preocupaciones del entrenador sea el incremento del tiempo disponible para la práctica, el tiempo de compromiso motor de la sesión, así como del tiempo empleado en la tarea (Pintor, 1987; Castejón, 1995; Ortega, Cárdenas y Velasco, 1999; Giménez y Sáenz-López, 1999 y Cárdenas, 2000), puesto que, independientemente de otros factores, es obvio que a mayor tiempo dedicado a la práctica, mayores probabilidades de resultados positivos se obtendrán en el proceso de enseñaza-aprendizaje.

Sin embargo se debe reflexionar sobre la importancia de buscar organizaciones eficaces que permitan disminuir el tiempo dedicado a las explicaciones, la organización de los jugadores en la tarea, o la organización del material, tiempos que en muchas ocasiones aumentan al cambiar varias veces durante el mismo entrenamiento de tareas, normalmente utilizando diferentes espacios, materiales, o cambios en la organización del grupo con cambios de situaciones colectivas a individuales, de parejas a tríos, etc.

Si normalmente el tiempo de entrenamiento de una sesión, en fútbol base, suele oscilar entre los 60 minutos y los 90 minutos, con una frecuencia de 2 a 3 sesiones a la semana, será aún más importante, la correcta planificación de los objetivos a trabajar en la sesión, las tareas a utilizar para su desarrollo, así como la correspondiente organización, ya que el tiempo útil del que dispone el entrenador será muy pequeño (180-210 minutos).

Por último, se debe tener en cuenta que otra de las variables que va a incidir sobre el tiempo de práctica real de la sesión, será el tiempo de correcciones que utiliza el entrenador durante o después de la realización de la tarea, tiempo que deberá disminuir, sobre todo las que deriven de una mala organización o incompleta asimilación por parte de los jugadores de la misma.

Sin embargo, esto no quiere decir que el entrenador tenga que disminuir la frecuencia de feedbacks (información) hacia los jugadores, ya que será una de las claves para que el niño consiga un aprendizaje significativo, si bien, el tipo de feedback que debe predominar para dicho aprendizaje deberá ser de tipo interrogativo, no aportándole la solución sobre la forma de ejecutar una determinada tarea, sino planteándoles preguntas para que de forma reflexiva descubran y entiendan el por qué y el cómo solucionar los diferentes problemas que se plantean en las distintas tareas o ejercicios.

Con el objetivo de incrementar el tiempo disponible para la práctica, el tiempo de compromiso motor de la sesión, así como del tiempo empleado en la tarea, Giménez y Sáenz-López (1999) establecen la siguiente propuesta:

A) Para aumentar el tiempo disponible para la práctica (tiempo total de la sesión menos el tiempo relacionado con la organización y explicación de las tareas).


- Minimizar el tiempo de presentación de la tarea.

- Reducir el número de actividades, si bien, éste nunca deberá ser escaso para evitar la motivación en la variedad; por lo tanto se utilizaran variantes de ejercicios anteriores, en lugar de nuevos ejercicios.


- Conseguir un sistema de señales eficaz.


- Organizar la siguiente actividad, mientras los deportistas están practicando la previa.


- Lograr una correcta posición ante el grupo cuando se explican los ejercicios, evitando dar la espalada a algún jugador.


- Preguntar si hay dudas antes de comenzar la actividad.


- Evitar muchas actividades complejas.


- Cuidar la evolución de la organización, pasando de parejas a grupos de cuatro o de tríos a grupos de seis, pero no de tríos a parejas.

Tener organizados los grupos antes de proponer competiciones de equipos.

B) Para aumentar el tiempo de compromiso motor (tiempo que el jugador está practicando fútbol durante la sesión).


- Evitar las organizaciones en filas, así como cualquier tipo de organización en la que el jugador esté parado y no practicando.


- Utilizar la resolución de problemas.


- Diseñar actividades motivantes en las que los niños se impliquen voluntariamente.


- Disponer de suficiente material (un balón por niño).


- Que el entrenador esté animando la participación del niño con refuerzos positivos.

C) Para aumentar el tiempo especifico empleado para el desarrollo de los objetivos de la sesión (tiempo de compromiso motor relacionado con los objetivos y/o aprendizajes deseados de la sesión):


- Utilizar un calentamiento en el que se estén realizando actividades relacionadas con los objetivos de la sesión.


- Terminar la sesión con actividades finales globales que aglutinen los aprendizajes desarrollados en la sesión, pudiendo ser situaciones de 6x6 o mejor aun, situaciones de 5x5 o 4x4, donde el tiempo de participación de cada jugador es mayor.


- Plantear en las sesiones objetivos generales y no específicos.


- La parte principal de la sesión debe durar más que la suma del calentamiento y la vuelta a la calma.


III.) Satisfacción deportiva

Las experiencias planteadas tienen que ser del agrado del niño, motivándole para estimular la continuidad en la práctica deportiva. Para cumplir este objetivo, será necesario conocer las diferentes necesidades que el joven deportista dispone durante su desarrollo.

Atendiendo a las necesidades psicoevolutivas del niño en las etapas de iniciación deportiva, se cree necesario tener siempre presente tres consideraciones:

1.El juego será la base sobre la que se construirá el aprendizaje del niño, siendo el correcto uso de éste, uno de los objetivos fundamentales en el proceso de enseñanza aprendizaje, por lo que se evitarán tareas exentas de significado, ya que no se encontraría en el contexto propio del juego (Conde y Delgado, 2000).

2.Debido al carácter egocéntrico del niño, el contacto de éste con el balón durante todo el entrenamiento deberá ser máximo (Ortega, Cárdenas y Velasco, 1999). El niño necesita sentirse parte principal del juego, y cuanto mayor tiempo dispone del balón, mayor sensación de haber practicado durante el entrenamiento como protagonista principal.

3.Debido a la peculiaridad del puesto específico del portero, se debe proporcionar la posibilidad de éxito en sus acciones, ya que en muchas ocasiones, con las tareas de superioridad numérica de ataque que se plantean, o las situaciones de 1 x portero (figura 2), es difícil conseguir el objetivo del rol del portero, sobre todo en su aspecto defensivo; por lo tanto, sólo cuando el joven deportista tenga un cierto dominio técnico-táctico de los contenidos del juego, se deben plantear estas situaciones, y aun en estos casos habría que analizar su utilidad.

Figura 2. Tareas donde el nivel de éxito en la acción del portero se ve muy comprometida.


Descripción: Se sitúan tres filas, cada una de 3-4 jugadores. En situación de 1x portero realizar lanzamientos a portería después de una conducción.
Objetivo: Aumentar el volumen de lanzamientos recibidos por el portero en situaciones de 1x portero, si bien, en este tipo de situaciones, el portero apenas puede ser eficaz.


IV.) Aprendizaje significativo

En el proceso enseñanza-aprendizaje, será necesario el desarrollo de aprendizajes significativos, de forma que "en la estructura cognitiva del niño exista la base conceptual necesaria para asimilar los nuevos contenidos" (Feu, 2001:5), por lo tanto, el alumno deberá poseer una gran bagaje de experiencias, el cual le sirva para solucionar de diferentes y variadas formas, distintos problemas, así como a través de su imaginación y creatividad, plantear nuevas soluciones ante antiguas e incluso nuevas situaciones de juego.

Para plantear dicho aprendizaje, cuyo objetivo es incrementar la capacidad creativa del joven deportista, será necesario diseñar tareas de tipo global, en las que el niño pueda:



- Buscar e indagar, diferentes soluciones ante los problemas que les plantea el juego.

- Realizar los gestos técnico-tácticos en situaciones similares a las del juego real.

- Realizar gestos técnicos-tácticos, con un sentido práctico, donde el deportista utilice diferentes gestos deportivos para ser eficaz en un momento concreto ante un problema determinado.

- Incrementar su bagaje de experiencias motrices.

Por último, para lograr un aprendizaje significativo, será fundamental la actuación del profesor-entrenador, el cual deberá utilizar, casi de manera exclusiva, el feedback interrogativo, con el objetivo de fomentar la capacidad de reflexión del deportista, que deberá descubrir e indagar sobre el por qué de cada una de sus conductas, así como si éstas son las más interesantes para solucionar de manera eficaz el problema que se le acaba de plantear.

A través del uso de este tipo de feedback, se busca fundamentalmente:


- Fomentar la capacidad de reflexión y comprensión, ya que todas aquellas conductas deportivas aprendidas por uno mismo, tienen mayor sentido y significado para el deportista que aquellas aprendidas a través de modelos u otras formas de aprendizaje.


- La conversión del feedback externo (información aportada por el entrenador de cómo ha realizado el ejercicio y cómo debería haberlo hecho para ser eficaz) por el feedback interno (información aportada por el propio deportista tras la realización de la conducta deportiva, de cómo ha realizado el ejerció y como cree él que debería haberlo realizado).

En la tabla 1, se puede apreciar el significado práctico de cada uno de estos principios.

Tabla1. Significado práctico de los principios pedagógicos en la iniciación deportiva.



3. Entrenamiento técnico-táctico del portero

Al hablar del entrenamiento del portero, y atendiendo a la relación con el resto de componentes del equipo, se pueden distinguir tres tipos (tabla 2).

Tabla 2. Tipos y características del entrenamiento que se puede plantear en una sesión con el portero.


El presente artículo se centra en el entrenamiento Global o Colectivo, ya que es el que con mayor frecuencia se va a desarrollar en las sesiones del fútbol base, pues en la mayoría de los equipos sólo se dispone de un entrenador, que será el encargado del entrenamiento, táctico, técnico, físico, psicológico, etc, de los jugadores y por supuesto del portero.

La utilización de una metodología global (tabla 3), va a ser la más indicada para desarrollar este tipo de entrenamiento, con la característica principal de que será la que plantee situaciones más parecidas a la lógica interna del fútbol, por lo que permitirá que el jugador actúe con más seguridad en la competición, ya que se enfrentará a situaciones similares a las experimentadas en los entrenamientos.

Tabla 3. Tipos y características del entrenamiento que se puede plantear en una sesión con el portero.

Siguiendo a López López (2002) los objetivos principales del método global serán:

*

Aumentar el nivel de conocimiento (pensamiento táctico) del jugador obligando a este a una constate toma de decisiones.
*

Facilitar la compresión por parte del jugador de la verdadera estructura del juego (juego colectivo, con fases defensivas y ofensivas que requieren comportamientos distintos).
*

Potenciar la capacidad técnica del jugador en situaciones propias del juego real, es decir, donde la presencia de adversarios limita el tiempo para percibir, decidir y ejecutar acciones y reducen el espacio donde poder llevarlas a cabo; obligando a los jugadores a adaptar las velocidades y ritmos de ejecución a los del juego en sí, desarrollando de esta manera la técnica aplicada.

Por otro lado este tipo de tareas, permitirán integrar al portero, durante todo el entrenamiento, con el resto de compañeros, combinando y modificando tanto los objetivos de unos como de los otros.


4. Diseño de tareas

Teniendo siempre presente los principios generales comentados anteriormente, y atendiendo al objetivo que persiga la tarea o ejercicio que se quiere diseñar, será determinante manipular y conjugar los siguientes elementos:

4.1. Número de participantes y grado de oposición

A priori, se puede pensar que la única herramienta que puede modificarse para aumentar o disminuir el grado de dificultad de la tarea atendiendo al número de jugadores utilizados, es la creación de situaciones de superioridad o inferioridad por lo que:

Para el equipo que ataca (mientras que para el equipo que defiende será al revés):

*

La mínima dificultad supone: superioridad numérica del equipo que tiene la posesión del móvil.
*

La media dificultad supone: los equipos disponen del mismo número de jugadores.
*

La máxima dificultad supone: inferioridad numérica del equipo que tiene la posesión del móvil.

Sin embargo, esto no es suficiente, ya que dentro de una tarea se puede encontrar una gama amplia de niveles de colaboración-oposición, que modifiquen la intensidad (técnica, táctica, física, etc.) y por lo tanto el grado de dificultad de la misma.

En este sentido, diversos entrenadores platean la utilización de normas que limitan la actuación, generalmente del defensor, señalándoles que acompañen al atacante o que participen sobre él al 50%, al 75%, etc.; impidiéndoles en todo momento la obtención de éxito, participando en una tarea donde el atacante únicamente tendrá éxito si realiza correctamente el gesto, pero donde el defensor, por mucho que se esfuerce nunca podrá obtenerlo, siendo tareas en las que el tiempo de participación y el grado de motivación del defensor será nulo.

Para solventar esta temática, Pintor (1997) plantea la utilización de diferentes herramientas para manipular el grado de dificultad de la tarea, pudiendo combinarlas o usarlas de forma aislada (ver figura 3):


Figura 3. Clasificación de Tareas desde un punto de vista numérico
(modificado de Pintor, 1997).

*

Objetos estáticos: En lugar de utilizar a compañeros que actúen como estatuas, ante determinados gestos técnicos, y con el objetivo de que todos estén practicando, utilizaremos objetos como estímulos existentes en el terreno de juego, los cuales, habrá que rodearlos, esquivarlos, saltarlos, realizar algún gesto técnico delante de ellos, etc...


Figura 4. Ejemplo de ejercicio con objetos estáticos.

Situación: 2x2 más portero neutral, con objetos estáticos
Descripción: dentro del área grande y pequeña se colocan conos, picas, sillas,… que puedan modificar la trayectoria del balón en el tiro a puerta
Idem pero realizando centros, en los cuales el portero deberá modificar sus desplazamientos para esquivarlos.
Objetivo: aumentar la incertidumbre; mejora de la percepción de trayectorias de móviles, desplazamientos propios del portero.
Feedback reflexivo: Ante un lanzamiento que pueda rebotar en algún obstáculo o compañero, ¿cuándo es el momento idóneo para iniciar la estirada? ¿Cómo influyen los objetos estáticos en tu desplazamiento, ante balones aéreos?

*

Objetos dinámicos: Pintor (1997), define objetos dinámicos a los demás compañeros que actuando en el mismo espacio, no suponen ni colaboración ni oposición. La principal virtud de utilizar tareas en las cuales existan objetos dinámicos, es que al no haber oponentes directos, los posibles gestos técnicos se pueden realizar de manera más o menos sencilla (no existiendo alguien que nos lo evita), pero al existir estos objetos, el jugador tiene la obligación de estar percibiendo constantemente las trayectorias de los mismos, así como los espacios libres, ocupados, etc, tomando decisiones que le permitan realizar los gestos técnicos de manera adecuada en un contexto propio del juego deportivo.

Figura 5. Ejemplo de ejercicio con objetos dinámicos.


Situación: 2 x 0
Descripción: Todos los jugadores se sitúan en un espacio reducido. Por parejas, se pasan el balón con el pie o con la mano, y deben realizar distintos tipos de blocaje, desplazándose por todo el espacio, evitando los choques con los compañeros y los balones de éstos.
Objetivo: mejorar la precisión en el pase con el pie o mano, mejorar el blocaje, mejorar la percepción de velocidades, trayectorias, espacios libres, espacios ocupados, etc…
Feedback reflexivo: ¿Cuándo es el momento idóneo de realizar el pase al compañero? ¿Cómo influye la trayectoria del balón en el gesto técnico realizado?

*

Adversarios circunstanciales: Pintor (1997) los define como aquellos adversarios que no actúan directamente sobre un oponente, si no que pueden elegir sobre que oponente actuar, pudiendo cambiar de oponente conforme interese para obtener éxito. Además de las ventajas de la propuesta anterior, supone que al existir un oponente directo, aunque sólo sea de manera momentánea, es necesario utilizar diferentes elementos para solventarlo, pero también es posible obtener éxito, sin la necesidad de enfrentarse directamente a él, simpl